lunes, 4 de abril de 2005

INICIO. Zacatecas,1601, época de la inquicisión: Doña Leonor de Santiago es una hermosa mujer feliz, ilusionada. Leonor vive contenta porque pronto se casará con Don Eduardo de Carbajal. El compromiso lo sellan un bellísimo retrato en el que Leonor luxe más bella que de costumbre y un relicario que sellará su amor por siempre. Leonor vive preocupada pues posee extraños poderes que teme sean descubiertos. Acerca de ellos solo sabe Lucrecia Treviño.

Por su parte, Lucrecia Treviño es una hechicera envidiosa y perversa que desea obtener el amor de Don Eduardo a como de lugar y para ello recurre a la hechicería, sin embargo no es posible atraparlo por lo que jura que hará daño a Leonor así tenga que terminar con la vida de Eduardo también.

La boda entre Leonor y Eduardo se lleva a cabo. Ambos sellan su amor para siempre pero tanta felicidad se trunca cuando Lucrecia Treviño aparece ante todos asegurando que Leonor no puede casarse con Eduardo porque posee poderes sobrenaturales relacionados con la hechicería. Leonor lo niega absolutamente todo y Eduardo también pero ante la insistencia de Lucrecia, leonor se pone nerviosa. El nuevo inquisidor está presente, y ve como un pesado candil cae bajo la mirada de dona Leonor, sin comprender sus dotes especiales para mover objetos, ver y escuchar lo que otros no pueden. Eduardo se atreve a defender a su amada pero Leonor sufre una crisis logrando que los candiles se muevan y haya un ligero temblor que asusta a los presentes y ambos, Leonor y Eduardo, son condenados a morir en la hoguera.

Lucrecia no puede resistir estar vida al ver que ha perdido a Don Eduardo por lo que huye del lugar, hacia las montañas, donde se ahorca colgándose de un árbol, con el relicario de doña Leonor entre las manos, soplando fuerte el viento a traves del espacio y los tiempos hasta llegar a una era en la que Diana se pincha sin querer un dedo con el relicario y cree es el augurio de una gran desventura.

México, 1988: Diana Salazar, estudiante de Administración de Empresas, sufre con frecuencia la misma pesadilla: La de Leonor de Santiago y Eduardo Carvajal ardiendo en la hoguera al ser encontrada ella culpable de hechicería. Diana vive con la inquietud de los extraños poderes que demostró tener desde niña. Su madre la rechaza porque según ella, Diana está maldita; se atreve hasta acusarla de la muerte de su padre. Solo Malena, la hermana de Diana, le brinda su total apoyo.

Un día el diario anuncia la llegada a México del ingeniero argentino Mario Villarreal, contratado por Santelmo Digital, una importante empresa de computadoras que se interesa por su invento: una minicomputadora. Diana recorta su fotografía sumamente impresionada; ese hombre es el mismo que aparece en sus pesadillas.

Diana visita a su Psiquiatra, irene del conde, a la que le revela que es ella, la misma Irene, la que en su sueño la acusa de ser una hechicera. Irene le pide a Diana que se concentrer en el trabajo que desempeñará en Santelmo Digital, sin en cambio Diana se siente extraña. Después de asegurarse que Diana no conoce la empresa Santelmo Digital, Irene le explica que el parecido del ingeniero Mario Villarreal con el hombre de la pesadilla es solo una proyección del subconsciente.

Adrián, uno de los más cercanos colaboradores del ingeniero Santelmo y que simpatizo con Mario desde un principio, le confía lo mucho que le atrae una de sus alumnas: Diana.

Gonzalo es novio de la hermana de Diana, por lo que le propone a Malena que se casen cuanto antes, pero ella no acepta porque antes prefiere realizarse como escritora. Gonzalo la apoya enviando uno de sus cuentos a un concurso.

Delfina, madre de Diana, se deja llevar por las apariencias. Por eso, está convencida de que lo mejor es que Omar, sobrino del ingeniero Santelmo, pretenda a Diana, por lo que acepta gustosa las salidas de Diana con el medico, sin sospechar que está siendo víctima de un engaño y que corre serio peligro.

Con el apoyo económico de su tío y el ventajoso negocio con Luther Henrich, el proyecto de Omar por montar la clínica de parapsicología es casi un éxito.

En una subasta organizada por Madame Moret, Malena se impresiona al ver el extraordinario parecido de Diana con el retrato de una mujer de la antigüedad. Gonzalo más tranquilo y conocedor del arte, argumenta que se trata de una belleza de rasgos clásicos, similar a la de Diana. En cambio, Mario asegura que ese rostro esta en su recuerdo como si formara parte de su vida.C uando Malena comenta con Diana sobre la dama del retrato, ella se pone nerviosa y visiblemente y sin quererlo acciona una cajita de música con solo mirarla.

Al mismo tiempo, Mario cae en las redes de Mónica, atractiva espía de Luther, quien tratara de sacarle información sobre su invento de la minicomputadora.

En una convención realizada por psiquiatras en Zacatecas, Irene queda fascinada al conocer la ciudad. En su recorrido por la ciudad compra el hermoso relicario que aparece en el cuadro de Leonor de Santiago. Poco después, Irene abandona el hotel sin dar mayores explicaciones a sus compañeros del congreso.

El doctor Fortes queda preocupado ante su extraño comportamiento; pero cuando logra comunicarse con Omar, este no le da importancia al asunto. Rumbo a la capital, y en su desesperada ansiedad, el auto de Irene del Conde, se estrella en la carretera.

Inmediatamente después del accidente, unos hombres roban las pertenencias y documentos de Irene, a quien creen muerta; por ello, al llegar la policía no logran identificarla. En una de sus manos, fuertemente aprisionado, solo esta el relicario de Leonor de Santiago.

En el hospital donde Irene se debate entre la vida y la muerte, está Jordana, una fanática de una secta religiosa de nombre Testigos del Jordán, y que cree a Irene una predestinada por Dios. El medico afirma que Irene ha expirado, mientras ella en sueños, ve que en otra vida fue Lucrecia Treviño! ¡Su sueño es el sueño de Diana que es nada menos que Leonor de Santiago! Los signos vitales de Irene desaparecen; los médicos afirman que expiro. Jordana, afirma que Irene resucito porque es una enviada de Dios.

En tanto, Omar insiste en enamorar a Diana que acepta salir con el solo por gratitud.
Mario le comenta a Rodrigo y al ingeniero Santelmo que la organización Zeus, que preside el malvado Luther es un antro de corrupción y maldad; todos coinciden en que Henrich es un hombre sumamente peligroso y que deben cuidarse de sus trampas y artimañas.

Si Henrich fracasa en sus intentos de sobornar a Mario, lograra que Adrián a cambio de dinero, le prometa poner en sus manos las claves secretas de los proyectos especiales de Santelmo Digital.

Rafael, antiguo novio de Diana, insiste en molestarla; ella no quiere nada con él, desde que se enteró que es un hombre casado. Diana huye y al tratar de detenerla, una motocicleta atropella a Rafael. Sara, la esposa de este, le arma tremendo lío a Diana y le advierte que no moleste a su marido. Diana se limita a ignorar a la vulgar mujer y a pedirle a Rafael que desaparezca de su vida.

Irene llega a México, acompañada de Jordana, quien con sus cuidados ayudó a Irene a lograr una recuperación total. A Omar no le hace la menor gracia la presencia de la extraña mujer, pero Irene la defiende porque ambas han hecho un extraño y diabólico pacto.

Ya está todo listo para la instalación de la clínica de parapsicología. Los sistemas de computación estarán conectados a las terminales de Santelmo Digital y Omar tendrá acceso a las claves de seguridad, utilizando los poderes de Diana, claro sin que ella lo sepa.

A pesar de que Omar es su amante, Irene esta de acuerdo con él en lanzarlo a los brazos de Diana; así ella tendrá el tiempo libre para conquistar al Eduardo de Carbajal de su sueño y que no es otro que el ingeniero Mario Villarreal.

Impresionado por la especial atracción que el cuadro ejerce sobre Mario, Gonzalo se dedica a investigar sobre Leonor de Santiago; así descubre que fue una dama condenada a la hoguera por la Santa Inquisición.

Mario pretende cortar sus relaciones con Mónica, pero ya es tarde porque ella ¡se ha enamorado verdaderamente de él!

Irene quiere ver de nuevo la fotografía de Mario Villarreal; Diana se la lleva, pero ella esta dormida. Entonces, decide asistir a la reunión que su hermana tiene con Gonzalo, sin saber que ahí se encontrará con Mario, el hombre de la pesadilla. Cuando Diana está frente a Mario sufre un desmayo; la copa en sus manos y el relicario en el cuadro parecen adquirir luz propia.

La reacción de Mario es de asombro, para él es como si Diana formara parte de su vida.

Después de que Irene descubre por el sueño que ella fue Lucrecia Treviño, advierte a Diana que no debe conocer a Mario Villarreal porque su tratamiento psiquiátrico se vería afectado, pero ella le confiesa que la noche anterior conoció al Eduardo de Carbajal de su sueño. Irene se convulsiona llena de odio contra Diana, pero sin demostrárselo. ¡Diana no debió conocer a ese hombre!

Irene le pide a Diana que no vea al Ingeniero Villarreal por ningún motivo. Al igual que en su vida pasada, Irene tratará de conquistar a Mario, y esta vez nadie le arrebatará su amor. Lo que la malvada mujer no sabe es que Mario se encarga de buscar a Diana, porque se siente profundamente enamorado de ella.

Irene presiona a Omar para que adelante su compromiso con Diana, pretextando que es lo mejor para sus planes. La verdad es que desde su regreso de Zacatecas y cuando supo su verdad (que ella es Lucrecia Treviño) Irene no soporta ya las caricias de Omar.

Mario se entera por Rodrigo de las relaciones de Omar con la doctora Irene del Conde, una mujer casada. Esta dispuesto a desenmascarar a Omar para que no siga engañando a Diana.

A través de documentos históricos, Gonzalo descubre que los personajes del sueño recurrente de Diana si existieron en 1601: Leonor de Santiago y Eduardo de Carbajal fueron condenados a morir en la hoguera. Lo que no se explica es que la historia aparece inconclusa. Por otra parte, también Gonzalo sospecha que Omar pretende utilizar a Diana con propósitos sucios.

Mónica obtiene las huellas digitales de Mario, mismas que Luther imprime en una película y entrega a Adrián para que se pruebe si con ellas se puede accionar la entrada de la cámara de seguridad de Santelmo Digital.

Falcon - ayudante de Luther -, está cada vez más convencido de que la médium que menciono Omar es Jordana (sin sospechar que realmente se refiere a Diana). Luther Henrich ordena que la rapten, y es la misma Jordana quien de manera ingenua acepta que tiene poderes.

Omar descubre a Diana y a Mario besándose. Eso lo decide a anticipar el compromiso matrimonial, cosa que también le conviene para quedar bien ante su tío. Así, cuando Diana menos lo espera, es presentada por Omar ante su tío y anunciado su compromiso. Mario está presente y le reprocha por qué si ella asegura que no ama a Omar, va a casarse con él.
Diana y Mario se sienten más unidos que nunca, y deciden una noche entregarse su amor en una suite que alquilan para estar solos. Esa misma noche, Mónica llega al departamento de Mario para tratar de confesarle que está enamorada de él y que es una espía de Luther, pero al no encontrarlo decide esperarlo. La atractiva mujer se dispone a pasar un rato agradable y se dirige al pequeño bar de Mario, con un pica-hielo se prepara una bebida, al transcurrir las horas la mujer ha tomado demasiado y se pone el relicario de Diana en el pecho. En ese momento, tocan a la puerta, es Jordana quien se hace pasar por una vendedora. Mónica, en su estado tan alcoholizado, empieza a burlarse de Jordana y la invita a pasar.

Al ver el relicario, Jordana hunde con mano firme el pica-hielo en el pecho de Mónica. De pronto escucha que abren la cerradura de la puerta y se esconde. El que llega es Mario, quien ante la sorpresa de ver a Mónica no advierte a Jordana detrás de la puerta. Jordana huye llevándose el arma homicida y la bufanda de Mónica; la mujer se siente atormentada por lo que hizo pero Irene la manipula excluyéndola de culpa. Jordana no debe decir nada a nadie sobre lo que sucedió esa noche; Irene guarda el pica-hielo envuelto en la bufanda de Mónica.

La policía detiene a Mario para averiguaciones sobre el asesinato de Mónica. Diana trata de salvarlo, asegura que tuvo una visión y en ella vio la mano de una mujer descargando el golpe asesino, pero la policía no cree en sus sueños. Diana también queda detenida como cómplice de Mario.

Irene es citada a declarar porque en el departamento de Mario se encontraron dos expedientes de sus pacientes: Diana Arizmendi y Diana Salazar. Irene declara que Diana Salazar sufre tal perturbación que en momentos de histeria es capaz de matar.

Omar descubre en la casa de Irene el pica-hielo, es exactamente el que aparece en el dibujo que Diana le entrego y que hizo Gonzalo. Irene le hace creer a Diana que en su subconsciente ella deseaba matar a Mónica por celos y lo mejor será que no trate de buscar en su visión el rostro de la asesina porque pudo haber sido ella misma. ¡Que malvada es Irene del Conde!

Cuando Mario no comprueba donde y con quien estuvo durante el lapso del crimen la policía lo detiene formalmente. Mario le confiesa a Gonzalo que no seria capaz de manchar la honra de Diana y decir a todo el mundo que esa noche estuvieron juntos amándose.

Delfina está furiosa con la detención de Diana pero todavía le espera lo peor porque al enterarse Diana que Mario está prisionero formalmente y acusado de asesinato, habla. La noche del crimen se entregó a Mario, por eso es que el no pudo matar a Mónica. Delfina, sufre un ataque de histeria por la confesión de su hija.

La espantosa realidad que viven es tal como la pesadilla de Diana. Gonzalo y Malena solo se preguntan quien será la enemiga en esta vida de Leonor y Eduardo; no saben que se trata de Irene, la mujer en quien Diana ha puesto toda su confianza...

Diana tiene otra visión: ve la mano que asesinó a Mónica arrojando una flor sobre la tumba. El ingeniero Santelmo y el teniente Amezcua investigan a las pocas mujeres asistentes al sepelio, pero no dan con la asesina.

Para Irene, lo importante es salvar a Mario de la cárcel, y por él se convertirá en asesina. Se disfraza como una mujer de la vida galante; asesina a una desconocida con el pica-hielo y le enreda la bufanda de Mónica en el cuello.

De esta manera, la policía supone que el asesino es un psicópata; Mario y Diana quedan libres de culpa y el caso cerrado por falta de pruebas.

Luther Henrich cree que Omar mató a Mónica porque esta descubrió a la médium que utilizara en sus planes de apoderarse del imperio industrial de su tío. Henrich amenaza a Omar de diversas maneras, hasta el grado de enviarle una copia exacta del pica-hielo.

Por orden de Luther, Adrián investiga el pasado del ingeniero Santelmo. La primera pista se la da Clarita, la secretaria: Santelmo protege a una anciana hermana de Gloria Morrison, su gran amor de juventud.

Falcon se las ingenia para obtener copias de los expedientes de las pacientes de la doctora Irene del Conde, así Luther descubre que la médium que Omar piensa utilizar es Diana Salazar.

Mario insiste a Diana que suspenda su tratamiento, pero ella confía demasiado en Irene, sin saber que siembra en ella un sentimiento de culpa para hacerle creer que sus poderes matan a los seres que más ama; todo para separarla de Mario lo antes posible.

Como regalo de bodas, Mario le regala a Diana una copia del relicario que lleva prendido al pecho el cuadro de Leonor de Santiago. Delfina se lo pone un día, y los hombre de Luther la descubren, creyendo que se trata del relicario que llevaba Mónica la noche en que la asesinaron.

Bajo hipnosis, Diana le dice a Omar que Jordana es la asesina de Mónica. Omar miente cuando asegura que Diana mencionó a un asesino desconocido después de terminada la sesión de hipnosis. Poco después, amenaza a Jordana con entregarla a la policía.

Omar pretende entregar a Jordana para que pague su crimen, pero Irene la defiende y confiesa haber matado a la mujer que apareció en la calle con el pica-hielo y la bufanda de Mónica. Irene esta dispuesta a seguir adelante y para que Luther Henrich no se convierta en un estorbo sugiere que Omar sea su aliado. Omar prefiere eliminar cuanto antes a Mario, pero Irene no lo permitirá. Por lo pronto, le administrará a Diana una droga para producirle confusión mental, perdida de reflejos e inestabilidad emocional. Por su parte, Luther Henrich supone que Omar es el asesino de Mónica: descubre en el diario la foto de Diana con el relicario, sin saber que se trata de la copia que Mario le regalo.

Avanzan los preparativos para la boda de Diana con Mario. Al mismo tiempo, queda registrado el proyecto Diamante Digital y Diana sufre trastornos a causa de la droga. Nadie sospecha que las "vitaminas" de Irene pueden enloquecer a Diana y su descontrol lo ven natural en una joven enamorada como ella.

Omar le ofrece a Luther poner en sus manos a Diana, a cambio de que él elimine a Mario Villarreal. Cuando Irene se entera reacciona tan violentamente que Omar sospecha, pero ella le jura que no ama a otro hombre que no sea el mismo Omar.

El ingeniero Santelmo, Rodrigo y Mario celebran con una cena el registro de la clave del diseño de la minicomputadora. De pronto, el tío de Omar se enferma.

Irene está desesperada, no sabe como impedir que Diana y Mario se amen. Miente cuando le asegura a Diana que si se casa con Mario sus hijos serán anormales debido a sus poderes que no logra controlar.

Diana se entristece ante esa noticia. Diana presiente que Mario corre grave peligro y no se equivoca, porque él está a punto de morir bajo un pesado macetón movido por una grúa en la clínica de parapsicología que está a punto de inaugurar Omar.

Falcon el ayudante de Luther es quien maneja la grúa y falla a propósito por ordenes del mismo Luther, ya que Irene se ha aliado con el malvado, y la condición principal es que Mario no sufra ningún accidente.

En señal de compromiso Mario regala a Diana un gran brillante que perteneció a su abuela. Lo celebran a solas en la que será su casa cuando se unan en matrimonio.

A punto de casarse, cuando Diana y Mario se sienten más unidos, ella empeora cada vez mas a causa de la droga recetada por Irene. Diana confía plenamente en Irene a pesar de que en su sueño se repite su imagen de enemiga.

 A pesar de la certeza del atentado contra su vida, Mario no denuncia el hecho a la policía por no tener pruebas.

Irene destruye en parte la pintura de Leonor de Santiago y hace aparecer a Diana como culpable pues estaba en sesión de hipnosis. Gonzalo tratara de restaurar el cuadro. Diana entra en una fuerte crisis de culpabilidad.

La ambición lleva a Delfina a convertirse en colaboradora de Luther, quien termina envolviéndola en sus engaños hasta que ella acepta poner a Diana en sus manos.

Falcon descubre que Jordana tiene en su poder el autentico relicario, el que llevaba Mónica la noche de su muerte, pero no puede creer que Jordana pueda ser una asesina. Jordana deforma la voz y deja un mensaje en la grabadora, por ordenes de Irene, para alertar a Mario, diciéndole que Omar lo quiere matar.

Adrián descubre que la clave para abrir la cámara de seguridad, donde se encuentra el diskete con el proyecto de la minicomputadora inventada por Mario, se abre con la huella de su pulgar izquierdo. Falcon y Yoko, por ordenes de Luther, intentan robar el diskete, precisamente la noche que el Ingeniero Santelmo (el tío de Omar) lo deposito en la caja fuerte de su casa.

En las instalaciones de Santelmo Digital, cuando Yoko y Falcon entran para robar el diskete, el teniente Amezcua los descubre y dispara, hiriendo a Yoko, quien poco después muere en el auto de Mario que Adrián sacó del estacionamiento. A Irene le urge destruir por completo el cuadro de Leonor de Santiago porque si Omar lo conoce deducirá la verdad sobre la reencarnación y por celos mataría de inmediato a Mario.

Las terminales de la clínica de parapsicología - el gran sueno de Omar -, quedan conectadas a Santelmo Digital. Todo esta listo para entrar en funcionamiento, solo falta la paciente: ¡Diana Salazar!

Por segunda vez, Omar intenta matar a Mario con ayuda de los matones de Luther que lo encierran en las cámaras de vapor de la clínica. Por fortuna, Diana tiene una visión y corre a salvar a su amado.

 Después de atentar doblemente contra su vida, Luther trata de comprar de nuevo a Mario, pero como el se niega, Luther amenaza la vida de Diana. Mario golpea a Luther, quien furioso jura que no habrá más advertencias, la próxima vez lo matará.

Irene trata de convencer a Diana de que debe olvidarse de Mario, de lo contrario puede matarlo con sus poderes, Diana sigue confiando demasiado en Irene, sin saber que la psiquiatra ya besó a Mario y le confesó su amor.

El ingeniero Santelmo quiere que Mario y Diana adelanten la boda y se marchen lejos, fuera del alcance del peligroso Luther Henrich.

Acorralado por la gente de Luther y la vigilancia del teniente Amezcua, Adrián se oculta con Marisela. Busca a Mario para advertirle del peligro pero no lo encuentra. Escribe una carta para Diana que lee Delfina.

La carta de Adrián es una denuncia contra el complot de Luther, Delfina está horrorizada pero ya es demasiado tarde, porque víctima de la ambición y de su ignorancia, ella misma puso a Diana en manos de Luther.

Delfina ignora que Irene y Omar están en el juego de Henrich. Sin saber que hacer, llega a la casa de Irene. Así descubre que la psiquiatra y Omar son amantes y no hermanos, como aparentan ante el mundo. Delfina escucha la urgencia de Irene por deshacerse de Diana; Delfina esta horrorizada de escuchar tanta maldad, pero Irene la descubre y al ver que Delfina conoce realmente las intenciones de Irene y su amante, Irene intenta matarla haciéndola rodar por las escaleras.

Con ayuda de sus poderes, Diana descubre en la computadora las palabras "Casandra Confidencial", clave del registro del invento de Mario. Aparece entonces Weber, que no es otro que Luther y le confiesa que su madre le dio todas las facilidades para que ella le ayudara, entonces Diana se rebela contra su madre por haberla vendido. En ese preciso momento, aparece en la pantalla de la computadora la imagen de Delfina rodando por las escaleras. Diana cree que fue su furia la que provoco el accidente de su madre, sin saber que Irene la empujo por las escaleras, haciendo parecer todo como un accidente.

Cuando Marisela, la amiga de Diana, no logra que Adrián se entregue al teniente Amezcua, lo ayuda a escapar. Ninguno sabe que la gente de Luther Henrich esta mas cerca de lo que se imaginan.

Delfina se debate entre la vida y la muerte. Diana está segura que su madre hace esfuerzos por decirle algo muy importante, pero no puede hablar. Diana suspende los preparativos de su boda con Mario, ante la terrible situación de Delfina.

Marisela y Mario buscan la carta que Adrián escribió a Diana, en las pertenencias de Delfina pero no la encuentran. Ignoran que en ese momento Irene y Omar muestran dicha carta a Luther, quien ordena la muerte de Delfina.

A Diana por lo tanto, le harán perder la memoria mediante la hipnosis de Omar.

Mario corre a la estación del tren para detener a Adrián y salvarle la vida, pero ya es demasiado tarde, pues los cómplices de Luther lo han asesinado.

Irene llega al hospital donde está Delfina, delante de la enfermera finge un desmayo, aprovecha la confusión para cambiar la jeringa del médicamente que aplicará la enfermera al medicamento de Delfina. La madre de Diana horrorizada y sin poder hacer nada, quisiera gritar a su hija toda la maldad de Irene y Omar pero su gravedad se lo impide. Los signos vitales de Delfina se debilitan a causa de la droga que le suministro Irene, hasta que muere en brazos de Diana.

Un sentimiento de culpa se alberga en el alma de Diana. Quizá Irene tenga razón y sus poderes matan a los que ama; teme lastimar a Mario y por eso decide que no se casará con él hasta no saber si fue ella la causante de la muerte de su madre.

El ingeniero Santelmo sigue enfermo, por eso decide cambiar su testamento; dejará sus propiedades y dinero a Omar, menos la empresa Santelmo Digital.

Bajo hipnosis, Omar hace que Diana olvide las palabras que adivino a Luther el día del accidente del Delfina. Las palabras de Diana son grabadas en una cinta: - "Yo no mate a mi madre, yo NO la mate!!! - Sin embargo, Irene edita la cinta de forma que parezca que Diana fue la culpable, - "Yo… mate a mi madre, yo …la mate".

Convertida en una alcohólica, Luther encuentra en Atlantic City a Gloria Morrison, antiguo amor del ingeniero Santelmo. Luther le propone a la mujer convertirse en su espía y ella, cansada de la miseria en que vive, acepta su ofrecimiento. Por fin, Omar obtiene de Diana la clave del diseño de Mario y la combinación de la caja fuerte donde se encuentra el diskete.

Convencida por el amor de Mario, Diana acepta casarse con él e irse lejos. La terapia para controlar sus poderes la tomará en Nueva York, donde van a vivir.

Jordana, presa de los remordimientos confiesa al reverendo Williams que mato a una mujer. Irene se alarma al enterarse, pero no hace más ante el nerviosismo que le provoca la boda de Diana con Mario, el hombre que ella no va a perder por culpa de Diana.

Llega el tan esperado día de la boda de Diana, Mario la espera impaciente en la iglesia, Diana esta feliz cuando recibe el regalo de Omar: una limosina que la llevara hasta la iglesia. En el trayecto a la iglesia, el chofer acciona la cinta que Omar e Irene alteraron con las palabras de Diana en donde ella se confiesa culpable de la muerte de Delfina. ¡Ella mató a su madre! Diana abandona la limosina llorando y completamente enloquecida de dolor. Diana huye de la limosina, convencida de que es una asesina y que con sus poderes mata a la gente que quiere, Diana toma la decisión de viajar a Patzcuario, Michoacán, junto a su amiga Marisela, para tratar de poner orden a sus ideas y sobre todo tomar una decisión para su futuro. La voluntad de Diana es que Mario no sepa dónde se encuentra, por eso Malena y Gonzalo traicionan su amistad y le ocultan donde se encuentra Diana.

Omar entrega al malvado Luther el diskete con las formulas de Santelmo Digital en donde esta el invento de Mario. Luther se apresura a sacarlo del país, para iniciar el proceso de fabricación. Asimismo, contacta a Gloria Morrison quien fue un antiguo amor del ingeniero Santelmo, quien llega con su hija Liz. Gloria y la no menos ambiciosa joven se convierten en espías dentro de la casa de Santelmo, y le dan toda clase de información a Luther de lo que sucede en esa casa.

La conciencia de Jordana la atormenta cada vez más. Irene se pone furiosa cuando la mujer le confesó al reverendo Williams la muerte de Mónica; teme que el hombre hable y comiencen los problemas para ella.

Hasta Patzcuario llega Omar para seguir atormentando a Diana, quien en un momento de desesperación intenta lanzarse al lago y terminar de una vez con su vida.

Irene, aprovecha la ausencia de Diana para atrapar en sus redes a Mario. Omar los descubre y decide contarle a Diana que son amantes, y ella en su posición de mujer herida decide casarse forzadamente con Omar.

Diana regresa a la ciudad de México y se enfrenta a Irene, le reclama haberle robado el amor de Mario, pero la mujer hábil y falsa como es, no se inmuta sino por el contrario, hace gala de su cinismo e hipocresía.

Mario busca a Diana para aclarar las cosas y salvar su amor, pero ella lo rechaza convencida de su traición con Irene.

Mario esta desesperado, se le ocurren mil formas para impedir la boda de Diana con Omar, y junto con Gonzalo planean secuestrar a Diana.

Luther le propone a Mario un negocio muy importante y cuando él le demuestra total desinterés, el malvado se descubre, confesándole que patentó su invento en el extranjero y que no podrá hacer nada para recuperarlo, pero lo peor de todo es que le miente al decir que la formula de su diseño se la entregó su amada Diana Salazar.

Mario se lanza a golpes en contra de Luther quien, con ayuda de Falcon lo deja fuera de combate y herido de bala en un hombro. El dolor de Mario no es físico, sino el saber que fue precisamente Diana, la mujer que dijo amarlo tanto quien proporcionó la clave de su invento al malvado Luther.

Llega el día de la boda de Diana, están a punto de casarse cuando llega Irene y Diana en un trance firma el acta del juez como Leonor de Santiago, en rasgos antiguos, Mientras que en la casa de Gonzalo el retrato de Leonor cae inexplicablemente.

Irene falla en su intento de sobornar al reverendo Williams y cuando este se presenta con la policía, la doctora lo acusa de chantaje. Irene enfurecida, echa de su casa a Jordana y Falcon la instala en el estudio que fuera de Mónica. Jordana acepta hacerse cargo de la limpieza del templo y Falcon desconfía, sabe que tarde o temprano, el reverendo tratará de averiguar la verdad sobre la muerte de Mónica.

Omar y Diana parten de luna de miel hacia Careyes. Ahí, ella pretexta sentirse mal y con ello impide la consumación del matrimonio, Liz, la hija de Gloria Morrison y Rodrigo, asistente del Ingeniero Santelmo, simpatiza desde el primer momento, el ingeniero ve con agrado la relación, sin sospechar que la joven tiene amores con Luther Henrich, su poderoso enemigo.
Cuando Irene se entera de la herida de Mario, le reclama furiosa a Luther, dentro del trato no estaba poner en peligro la vida de su hombre.

El Doctor De Juan descubre que la cinta de la sesión de hipnosis que practicó Omar a Diana fue alterada y eso aumenta su interés en el caso de Diana Salazar.

La venda que cubría los ojos de Diana cae cuando descubre una fotografía de Omar e Irene besándose. Un cambio violento surge en el interior de Diana como respuesta a todo el daño que le han hecho. Una vez confió en personas como Irene y Omar, pero ahora, para vengarse, fingirá igual que ellos y no descansará hasta descubrir toda la verdad que hay detrás.

Diana reúne pruebas: la primera que Omar y Luther actúan de acuerdo; la segunda, que Omar e Irene son amantes.

El doctor De Juan y Gonzalo viajaran a Zacatecas para investigar todo lo referente a Leonor de Santiago y las obras de Luis Juárez.

Por lo pronto, Gonzalo descubre que la dama de negro del cuadro, se llama Lucrecia T.

Mario partirá a Japón, en un intento por tomar la delantera a Luther en la fabricación de su minicomputadora, cuyo invento le costó 10 años de su vida.

El reverendo Williams busca la verdad sobre el asesinato que Jordana confesó y que ahora dice fue solo un mal sueño: para ello intenta asustarla con el fantasma de Mónica. Las investigaciones del Dr. De Juan acerca del caso de Diana lo llevan a descubrir que se trata de una asombrosa reencarnación.

Omar que solo piensa en el prestigio de su clínica parapsicológica y la fama que puede adquirir, difunde el asunto a través de los medios de comunicación con el consiguiente disgusto del Dr. De Juan quien empieza a conocer la falta de escrúpulos de Omar.

Antes de que Gonzalo descubra su rostro sobre el lienzo de la dama de negro, Irene roba el cuadro que pintara Luis Juárez en 1640 a Lucrecia Treviño. Lo lleva a un anticuario para que elimine la pintura negra sobre la tela.

Por unas anotaciones de Omar, Diana descubre que Mario tenia razón al acusarla: ella lo traicionó y entregó a Luther Henrich la clave para apoderarse de su invento. Diana busca a Mario, le pide perdón y le confiesa que dio la clave sin saber lo que hacía. Mario insiste en su amor por ella, pero Diana sabe que es demasiado tarde porque ya no podrá haber nada entre ellos.

Diana no se separara de Omar hasta no descubrir la verdad de todo.
En una carrera contra el tiempo, Mario parte a Nagoya para registrar los derechos de su invento y ganarle la partida a Luther. Falcon le sigue los pasos.

Antes de partir, Falcon deduce que fue Jordana quien ayudó a Irene a robar el cuadro de Lucrecia Treviño: le advierte que tenga cuidado con la doctora Del Conde y con el reverendo Williams porque podrían tenderle una trampa. Convencida de que su madre fue asesinada, Diana busca a Jordana para recabar más información sobre el accidente. El reverendo Williams deseoso de salvar el alma de Jordana se convierte en aliado de Diana. Con ayuda del doctor De Juan, Diana descubre que fueron las manos de Irene las que empujaron a su madre al vacío. Sin embargo, Delfina no murió de la caída.

¿Será que alguien la elimino? Diana sabe también que si Omar se entera de que ha empezado a descubrirlo, su vida corre serio peligro. El anticuario que tiene en su poder el cuadro de Lucrecia Treviño, atraviesa por serios problemas económicos. Sabe que las autoridades buscan el lienzo y que la mujer del cuadro es la doctora Del Conde, entonces se le ocurre chantajear por varios millones de pesos a Irene, quien se niega a ser chantajeada.

El Dr. De Juan quien cada vez profundiza más en el caso de Diana, busca a Jordana, único testigo de la muerte clínica de Irene del Conde. Jordana dentro de su inocencia se apresura a cooperar halagada de que alguien tome en cuenta su divina misión sobre la tierra. Otro importante descubrimiento del Dr. De Juan es que Eduardo de Carbajal tenia tres lunares en forma de triángulo, cosa que desde luego fue considerada por la Santa Inquisición como marca diabólica. Gonzalo le confirma que efectivamente Mario Villarreal posee también los tres lunares. Frente a la tumba de Delfina, Diana tiene la visión de una mano que prepara una jeringa, ¡ES LA VISION DE LA MUERTE DE SU MADRE!

En Nagoya, Mario y Asuko planean apoderarse de los documentos que tiene Luther, mientras que Falcon anda tras las huellas de Mario. Los documentos quedan impresos en microfilm. Luther descubre a Mario pero no se da cuenta de que tomo las fotografías.

Jordana le habla al doctor De Juan sobre la muerte clínica de Irene y su propósito de obtener en esta vida el amor de Eduardo, que le fue negado siglos atrás. Con los testimonios de Diana y de Jordana, De Juan concluye que se trata de un ¡triple caso de reencarnación! Ortíz, el anticuario se niega a venderle a Irene el cuadro con su imagen. Ella, desesperada para que no se descubra que ella es Lucrecia Treviño, en un alarde de crueldad mata a Ortíz, ante la mirada atónita de Jordana. Irene destruye obras de arte y mobiliario y abandona el lugar con el lienzo en la mano. La policía supone que se trata de un crimen pasional.

El ingeniero Santelmo enferma de nuevo, lo que hace que Liz presione a su madre para que se case con el millonario, así pasaría a ser dueña de su gran fortuna.

Al descubrir la falta de documentos, Luther sospecha inmediatamente de Mario. Envía a Falcon quien le dispara a Mario hasta dejarlo entre la vida y la muerte, pues la bala atraviesa sus pulmones.

Poco a poco, Diana descubre que todo está relacionado: el asesinato de Mónica, los atentados contra la vida de Mario, la muerte de su madre, su matrimonio con Omar. Aun queda una interrogante: ¿Cuál fue el propósito de Omar al casarse con ella?

Irene ordena a Jordana que haga enmarcar el lienzo bajo un espejo. La doctora recompensa a Jordana con una fuerte cantidad, misma que la mujer pretende donar al templo. El reverendo Williams rechaza el donativo y atónito escucha, por fin la confesión del asesinato de Jordana.

Al conocer la confesión de Jordana, el doctor De Juan le aconseja a Diana que acuda a la policía, pero ella prefiere antes aclarar el asesinato de su madre, ninguno de los dos se percata de que Irene los escucha.

Irene habla de su amor hacia Mario y un destino que tiene que cumplir; Omar no comprende del todo pero si se pone celoso. Por primera vez, Irene menciona ante Omar la separación.

Cansado de que Mario se interponga en sus planes, Luther se las ingenia para verlo en el hospital y ahí intenta asfixiarlo con la almohada. Después, aparenta regresar a México pero la verdad es que festeja su triunfo, creyendo que por fin elimino a Mario.

Mientras la policía investiga el asesinato de Ortíz, el anticuario; Gonzalo visita el bazar de arte con el pretexto de comprarlo. Va acompañando por Diana y el doctor De Juan, ahí descubren el marco del cuadro de Lucrecia Treviño.

Gonzalo y Malena se casan y parten de luna de miel hacia Zacatecas. En tanto, Irene llega a Japón dispuesta a cuidar de Mario y protegerlo de Luther Henrich. Diana llama por teléfono a Mario, pero es Irene quien le contesta.

Mario está feliz por la llamada de Diana, mientras que Irene le reprocha que aún la ame a pesar de su "traición" y haberse casado con Omar. En cambio, ella siempre lo protegerá; Luther es un peligro y ella lo alejará de él.

Irene fleta un avión y saca a Mario del Japón. Víctima de la fiebre Mario llama a Diana. El ingeniero Santelmo le pide a Gloria que se convierta en su esposa. Ella se niega a seguir engañándolo pero Liz la presiona para que acepte y así se convierta en millonaria. Muy hábil la muchacha logra que Ernesto acepte a Gloria a pesar de ser una alcohólica.

En su delirio, Mario confunde a Irene con Diana. Irene aprovecha el momento para llamar a un juez y casarse con Mario in articulo mortis. Diana e Irene tienen un enfrentamiento que pasará cuando Mario sepa la verdad.

Mario nunca le ha ocultado a Irene su desamor, sin embargo ella finge que en sueños le pidió que fuera su esposa. La mujer, astuta como es le dice que Diana no lo ama, tampoco quiere a Omar, ¡porque está enamorada del doctor Ronaldo De Juan!

El doctor De Juan y Diana saben que para llegar al fondo de todo necesitan dar con el lienzo robado, solo así sabrán el secreto de Irene.

Irene se finge comprensiva, entonces Mario se ve obligado a no deshacer la boda y sugiere se den un plazo de prueba para tomar una solución definitiva.

En tanto, cada uno vivirá en su casa; Irene está feliz, como si iniciara un noviazgo.

Al enterarse de que Irene se casó con Mario, Omar se pone furioso. En la casa de Irene destruye lo que encuentra a su paso; de pronto, da con el álbum de Ortíz, el anticuario que Irene asesinó; y en la última página, localiza la foto del cuadro de Luis Juárez, con la imagen de Lucrecia Treviño. Así descubre Omar que Irene ¡es una reencarnada!

Luther Henrich empieza a promover en todos los medios la salida al mercado del Diamante Zeus, el invento que revoluciono al mundo. Por otro lado, Jordana ora frente al altar. Su misión esta cumplida: por la ungida (es DECIR IRENE) mató a Mónica, participó en la muerte de Delfina y de Ortíz; colaboró para que Diana con sus poderes le diera a Henrich la clave del invento de Mario... Jordana está en trance, no se percata de que el reverendo Williams hizo funcionar muy cerca de ella... una grabadora.

Al ver el cuadro de Lucrecia, Diana la reconoce de inmediato, fue la mujer que la mandó a la hoguera. Irene lo admite, desafiante: si ella volvió, fue para recuperar el amor de Mario, y nada ni nadie se lo impedirá.

Las dos mujeres se enfrentan cara a cara. Diana le reprocha tanta maldad, Irene solo sonríe.

Luther saca al mercado el microprocesador, invento de Mario. Diana se entera de lo ocurrido por la televisión y Mario por los diarios. Sin embargo, la empresa Santelmo Digital hará valer sus derechos y demandaran a Luther formalmente ante las autoridades, por el robo del invento.

El reverendo Williams llama a la oficina del teniente Amezcua buscando a Diana; le dice al detective que tiene en su poder la grabación con la confesión de Jordana acerca de sus crímenes. Sin embargo, Irene escucha y pone a Omar al tanto de la situación.

Irene sigue manejando como quiere a Jordana, esta vez le asegura que irá a la cárcel si es que no recupera la cinta que grabo el reverendo. Así como también le dice que debe. ¡matarlo!

Jordana le cuenta a Falcon (guardaespaldas de Luther y con quien ella tiene amoríos) sobre el aprieto en que se encuentra, le dice que en la grabación hace mención del Diamante Digital. El reverendo Williams reza en el templo, de pronto aparece una sombra... con una golpe certero, ¡lo asesinan! Pero...¿Quién fue capaz?...Jordana está demasiado temerosa por todos los sucesos ocurridos.

Diana y el doctor De Juan descubren el cadáver, mientras que Jordana es detenida como presunta sospechosa del crimen.

Ese mismo día, Falcon sufre un accidente automovilístico que lo deja en estado de coma... Jordana niega ser la asesina, tampoco tiene la cinta, situación que Irene aprovecha para culparla y acusarla de fanática. Pero entonces... ¿Quién mató a Williams?

Diana supone que Irene utiliza a Jordana y Gonzalo está de acuerdo con lo mismo, pero por desgracia carecen de pruebas. Diana promete ayudar a Jordana cuando una psiquiatra aconseja internarla en un sanatorio para enfermos mentales a causa de sus declaraciones, en las que la propia Jordana dice ser la esclava de la ungida y que ¡un jinete del apocalipsis mató al padre William.

Gloria se arma de valor y confiesa a Ernesto que no es la mujer honrada que él cree, sino una espía pagada por Luther Henrich. Ernesto se conmueve ante su sinceridad y recuerda cuanto la ha amado, por eso la perdona y le pide que se casen. El Ingeniero Santelmo firma un nuevo testamento donde hereda la residencia a Liz y el resto de su fortuna a Gloria.

Omar cree que él es la causa de que Diana e Irene reencarnaran y cuando Mario le dice que ama a Diana, Omar le dice que él es su destino.

Irene, presa de los nervios de verse descubierta, entrega a Jordana un frasco con veneno para que se mate en castigo por haber traicionado a la ungida. La mujer lo bebe... pero logran salvarle la vida.

Comienzan las audiencias sobre el asesinato de Williams y Jordana declara que recibía mandatos de la ungida, pero al preguntarle quien es, ella no responde y se limita a cantar salmos.

Camino hacia los calabozos de la policía, Jordana les dice a Diana, al doctor De Juan y al teniente Amezcua que la ungida fue quien le proporcionó el medicamento para que se matara.

Jordana insiste en encubrir a la ungida (Irene), la que le ordenaba matar. Las autoridades sin más que hacer, deciden recluirla en un manicomio.

Diana ofrece a Ernesto y Gloria una fiesta con motivo de su próximo matrimonio. Omar quien sabe por Tobías el pasado de Gloria en Atlantic City, lo lleva como "barman" a la recepción. Aconsejado por Omar, Tobías chantajea a Gloria: le pide dinero a cambio de una fotografías comprometedoras para ella.

Omar insiste en su amor por Diana y le habla de que él es su destino. Ella finge aceptarlo, hasta que este sin querer le confiesa detalles sobre la muerte de Delfina.

¡Por fin! Diana se acerca al fondo del engaño del que ha sido víctima por parte de Omar, Irene y Luther. Le habla a Mario sobre la reencarnación: ella es Leonor de Santiago y el Eduardo de Carbajal. Mario no esta muy convencido pero inicia los tramites para anular su matrimonio con Irene.

Diana y Mario salen juntos aunque su amor es imposible. Omar se niega a darle el divorcio a ella e Irene le dice a Mario que prefiere verlo muerto que en brazos de Diana.

Irene está a punto de matar a Jordana cuando aparece Falcon para defenderle y admitir que él asesinó al reverendo Williams.

Santelmo sospecha que su sobrino Omar, tiene tratos con Luther y eso da ocasión para que Gloria le descubra la ambición de su sobrino por apoderarse de las empresas; le habla también del chantaje que le hace a través de Tobías.

Irene y Luther terminan como enemigos, él tiene la grabación de Jordana donde confiesa los crímenes que realizó por instrucciones de la propia Irene, y la entregara a la policía de ser necesario para hundir a la propia Irene. En tanto ella le dice a Omar que para evitar que Diana y Mario se amen, ¡debe matar al propio Mario!

En un encuentro entre Diana e Irene, la malvada mujer le jura que matara a Mario, pero Diana no teme a sus amenazas y valiente jura defenderlo, aún a costa de su propia vida.

Irene y Luther empiezan la guerra: ella declara a la policía en contra de él, y este a su vez proporciona a la policía anónimamente la grabación con la voz de Jordana.

Al principio Jordana se niega a revelar a la policía la identidad de la "ungida".

Cuando lo hace, las autoridades consideran que necesitan más pruebas para detener a la doctora Irene del Conde.

Irene ha jurado matar a Mario y Diana teme por él. En cierta ocasión Diana con sus poderes descubre en el bolso de Irene una pistola, pero cuando la policía la registra, ella se vale de otra de sus trampas para aparecer inocente.

El matrimonio de Mario con Irene queda anulado y Diana quiere divorciarse de Omar para cumplir su destino en su extraño retorno: su amor con Mario.

Por desgracia, Omar se ha enamorado verdaderamente de Diana y le niega su libertad de manera violenta, secuestrándola y amordazándola en su departamento, a donde Diana acudió para recoger sus cosas.

Luther ordena la muerte de Jordana y Falcon será el ejecutor, pero obviamente él no pretende hacerle daño a Jordana pues la quiere, por lo que pretende huir con ella lejos de todos.

Sin embargo, cuando llega a buscarla Irene se le adelanta, pues basada en engaños Irene lleva a Jordana a una solitaria carretera, y estando ahí la lanza al vacío a bordo de un automóvil que la propia Irene alquiló.

Cuando la policía llega al lugar de los hechos, encuentran un cuerpo calcinado y las pertenencias corresponden a la Doctora Irene del Conde!, mientras que Jordana no aparece por ninguna parte.

El plan de Irene es casi perfecto, pues se pone la ropa y adopta la postura al caminar de Jordana! Pretende hacerle creer a todos que ella ha muerto y que Jordana huyó, ¿pero será ese su propósito real? ¿Es que acaso pretende dar la última estocada para terminar con el amor de Diana y Mario?

Luther fracaso en su plan por apoderarse del invento de Mario. Hábil como es, antes de que la policía lo aprese prefiere entregarse y darle suficiente publicidad al asunto, confiado como esta en salir bajo fianza.

El Ingeniero Santelmo, cada vez peor de salud, insiste en convertir a Diana en socia de la clínica de Omar. Al descubrir que su sobrino tenía tratos con Luther, Ernesto comprobó que siempre lo odio y alimento su sed de venganza.

Omar se hunde en un abismo. Lo ha perdido todo: a Diana, a la clínica, el dinero (porque Irene se llevó todo).Al igual que su padre, se refugia en el alcohol, temeroso como está de terminar en la cárcel a causa de la traición de Luther.

A pesar de todo consumara su venganza y para ello inyecta con un letal veneno una de las botellas del oporto favorito de su tío Ernesto.

El caso clínico de Diana con el doctor De Juan queda cerrado. Por fin ella tendrá control sobre sus poderes. De Juan regresara a su país, pero antes le confiesa su gran amor a Diana, un amor fuera de tiempo porque comprende que su gran amor es Mario Villarreal.

Todos creen que Irene está muerta y Jordana desaparecida, no saben que la malvada mujer huyó disfrazada de Jordana. Una noche, Diana tiene una visión donde ve la silueta de Jordana. ¡está viva!

El ingenioso plan de Luther Henrich para salir de la cárcel bajo fianza falla cuando la justicia lo encuentra culpable de haber cremado el cuerpo de Yoko.

Pero el malvado tiene otro as en la mano, algo increíble y audaz muy bien planeado con Galvan y Marabú... Falcon no quiere saber más de Luther y prefiere desertar para ir en busca de Jordana.

Omar, totalmente fracasado, se hunde en la desesperación y en la soledad, no soporta el desprecio de Diana, pero él solo forjó su propio destino: víctima de la desesperación y el odio, Omar decide terminar con su vida, suicidándose con una pistola.

Los días transcurren, Diana y Mario deciden vivir juntos y vivir su amor en espera de que la ley les permita casarse. Reciben llamadas anónimas en las que los amenazan de muerte, la voz no la reconocen, pero a Diana le provoca escalofríos.

Al principio Diana cree que es Jordana, pero no... ¡es la voz de Irene! Aunque eso no puede ser cierto, pues Irene ante los ojos de todos, está muerta.

Luther Henrich es condenado a 20 años de prisión y cae fulminado de la impresión. Los médicos declaran: paro cardiaco fulminante.

Lo que nadie sabe es que el malvado y astuto gángster, en conjunto con Galvan, idearon un plan en el cual Luther ingiere una pastilla que aparentemente lo haría aparecer como muerto ante todos, por un paro cardiaco, sin embargo, el efecto solo sería por unas cuantas horas.

Luther se pone de acuerdo con Galvan: lo enterrarán y harán todo el tramite de ley para certificar su defunción, y esa misma noche, en la penumbra de la oscuridad Galvan junto con Marabú acudirían al cementerio para desenterrar al malvado Luther, y de esta manera evadiría la justicia y escaparía al extranjero para siempre, sin embargo, su plan no funcionaria. Esa misma noche, Galvan y Falcon tienen un enfrentamiento, en donde los dos mueren....Luther comienza a sentir pánico dentro del ataúd, las horas transcurren y Galvan no acude a rescatarlo, el hombre no sabe que su destino también se cumplirá irremediablemente, comienza a faltarle el aire, el pánico se apodera de él y comienza a gritar. Afuera, el cementerio se encuentra totalmente solo y la noche más oscura y densa que nunca... al cabo de pocas horas, Luther recibe la muerte con el rostro lleno de horror y pánico.

Por otro lado, Diana y Mario sienten una amenaza latente, una amenaza que no los deja estar tranquilos, Diana está segura que Irene está viva y en cualquier momento aparecerá para matar a Mario.

Una noche, acuden al llamado de una llamada anónima en Zacatecas, donde aparentemente Jordana los espera. Al llegar al lugar, Diana lo reconoce como el lugar donde Leonor de Santiago y Eduardo de Carbajal sellaron su amor, el lugar en donde también Lucrecia Treviño la acuso de hechicera ante todos, y donde un pesado candil cae bajo la mirada de todos los presentes en esa noche.

Diana esta segura, es el mismo lugar, pero cuatro siglos después, ahora es una propiedad abandonada y desolada.

Mario le dice a Diana que no tema, pues no esta sola, al rato escuchan ruidos en la parte superior de la casa, y miran bajar de las escaleras a una mujer de mirada fría y cargada de odio: es Irene del Conde.

Mario y Diana no ocultan su incredulidad, pues pensaban que Irene había muerto, la mujer les confiesa su plan y como se deshizo de Jordana, y también les dice que esa noche será la última en sus vidas, pues los hizo que acudieran a ese apartado lugar, para terminar con ellos.

Irene saca una pistola con la cual apunta a Diana, pero Mario se interpone en frente de ella y recibe un balazo. Diana grita horrorizada y desafiante le dice a Irene: ¡Mario me amará siempre, él me amará eternamente Lucrecia!

Los ojos de Diana se llenan de lagrimas y de rencor contra Irene, al rato Mario muere en brazos de Diana jurándole que la amará por toda la eternidad, Irene apunta nuevamente pero es ahora a Diana disparándole mortalmente.

Diana sufre una transformación, sus poderes la ayudarán para poder defenderse y terminar con la malvada Irene, Diana comienza a perder mucha sangre e Irene goza de verla sufrir, por fin se deshizo de ellos, festeja.

Diana la mira con odio y rencor, sus ojos se tornan en un color amarillento, y con sus poderes hace que Irene comience a volar por los aires, la mujer comienza a gritar aterrorizada, pero ya es demasiado tarde, Diana apunta a Irene a una estaca en la pared, una estaca que pareciera estar colocada estratégicamente para terminar con la malvada mujer.
Irene del Conde termina su existencia clavada en la estaca de la pared, desangrándose poco a poco, sintiendo como su respiración se corta a cada segundo, pagando todas sus culpas.

Diana, Mario e Irene fueron la reencarnación de Leonor, Eduardo y Lucrecia y su destino no pudo cumplirse, así como en la época colonial, nuevamente el destino se encargó de separarlos pero ahora de una manera terrible.

SUEÑO DE DOÑA LEONOR (EPOCA COLONIAL, 1601) Leonor de Santiago, una bellísima dama de Zacatecas despierta aterrorizada, en ese momento Eduardo su ahora esposo la consuela. Leonor le cuenta de un sueño muy extraño que tuvo, una pesadilla al parecer, le cuenta de una mujer llamada Diana, que era idéntica a ella y de Mario, quien era el mismo Don Eduardo.

Sin duda, el sueño de Doña Leonor contenía la historia futurista de Diana Salazar y su amor con Mario Villarreal, amor que no pudo terminar felizmente por las intrigas de una malvada mujer llamada Irene del Conde.

Leonor recuerda como aquella noche en que los condenaron a morir en la hoguera, y cuando Lucrecia se suicidó ahorcándose en un árbol, el juez les concedió el indulto a ella y Eduardo y fueron liberados, en lugar de ellos, a quien quemaron en la hoguera fue a Casilda, una malvada bruja que apoyaba los actos malvados de Lucrecia.

Leonor y Eduardo, libres de toda culpa, sellan su pasión con un fuerte beso de amor.









FIN







 
© EL EXTRAÑO RETORNO DE DIANA SALAZAR
TELEVISA NETWORKS DR. 1988
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